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Barna Legal Abogados · Abogado despido improcedente Barcelona

Abogado despido improcedente Barcelona

Si la empresa te ha despedido y tienes dudas sobre si el despido está bien hecho, en Barna Legal Abogados podemos ayudarte a revisar tu caso. Como Abogado despido improcedente Barcelona, analizamos si la empresa ha acreditado una causa suficiente, si la carta de despido cumple los requisitos legales y si la indemnización ofrecida es correcta.

Un despido no es válido únicamente porque la empresa entregue una carta o utilice una causa aparentemente legal. Para saber si puede reclamarse, hay que estudiar los hechos, la documentación, el salario, la antigüedad, el finiquito y la forma en que se ha comunicado la extinción del contrato.

El plazo para reclamar un despido es breve. Si has recibido una carta de despido, una comunicación verbal o un finiquito que no entiendes, es recomendable actuar cuanto antes.

Qué es un despido improcedente en Barcelona y que abogado necesitas

El despido improcedente es aquel despido que, una vez impugnado, no queda validado jurídicamente porque la empresa no ha demostrado una causa suficiente o porque no ha respetado correctamente los requisitos exigidos por la normativa laboral.

Abogado Despido Improcedente Barcelona
Abogado Despido Improcedente Barcelona

La empresa puede presentar el despido como disciplinario, objetivo o por cualquier otra causa, pero esa calificación inicial no es definitiva. Si el trabajador reclama y se acredita que la causa no existe, no está probada, no tiene la gravedad suficiente o la carta contiene defectos relevantes, el despido puede ser declarado improcedente.

En la práctica, un despido improcedente suele surgir por dos grandes motivos:

  • Falta de prueba de la causa alegada por la empresa. La empresa afirma que existe bajo rendimiento, desobediencia, pérdida de confianza, faltas de asistencia, incumplimientos contractuales o causas organizativas, pero no lo acredita correctamente.
  • Incumplimiento de requisitos formales. La carta de despido es genérica, no concreta los hechos, no indica correctamente la fecha de efectos, no explica la causa con suficiente detalle o no cumple los requisitos propios del tipo de despido utilizado.

Por eso, antes de aceptar la decisión empresarial, conviene revisar la carta, el contrato, las nóminas, el convenio colectivo aplicable y las circunstancias concretas de la relación laboral.

Diferencia entre despido procedente, improcedente y nulo

Una de las primeras cuestiones que debe analizarse es la calificación que puede tener el despido si se reclama. No es lo mismo que el despido sea procedente, improcedente o nulo.

Despido procedente

El despido es procedente cuando la empresa acredita la causa alegada y ha cumplido los requisitos legales. En ese caso, la extinción del contrato se mantiene. Si el despido era disciplinario, no hay indemnización. Si era objetivo, se mantiene la indemnización legal prevista para ese tipo de despido.

Despido improcedente

El despido es improcedente cuando la empresa no prueba suficientemente la causa o cuando existen defectos formales importantes. En este caso, la empresa debe optar, con carácter general, entre readmitir al trabajador o pagar la indemnización correspondiente.

Despido nulo

El despido es nulo cuando vulnera derechos fundamentales o afecta a situaciones especialmente protegidas. En estos casos, la consecuencia habitual es la readmisión del trabajador y el abono de los salarios dejados de percibir.

La diferencia práctica es muy importante. En el despido procedente, la empresa mantiene la decisión. En el despido improcedente, normalmente se discute la indemnización o la readmisión. En el despido nulo, la consecuencia principal suele ser la reincorporación al puesto de trabajo.

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Y si necesita más información consulte las siguientes páginas:

Estatuto de los Trabajadores

Ley Reguladora de la Jurisdicción Social

conciliaciones administrativas laborales

SEPE

Cuándo puede declararse improcedente un despido disciplinario

El despido disciplinario es aquel en el que la empresa acusa al trabajador de un incumplimiento grave y culpable. Puede basarse, por ejemplo, en una supuesta desobediencia, faltas de asistencia, disminución voluntaria del rendimiento, transgresión de la buena fe contractual, ofensas, indisciplina u otras conductas que la empresa considera suficientemente graves.

Sin embargo, no basta con que la empresa escriba esos motivos en la carta. Debe probar los hechos y justificar que tienen entidad suficiente para aplicar la sanción más grave: el despido.

Un despido disciplinario puede ser declarado improcedente, entre otros supuestos, cuando:

  • La carta de despido es genérica y no permite al trabajador defenderse correctamente.
  • Los hechos imputados no están suficientemente acreditados.
  • La empresa exagera la gravedad de lo ocurrido.
  • La conducta no es culpable o no tiene entidad suficiente.
  • La sanción de despido resulta desproporcionada.
  • La empresa toleraba anteriormente conductas similares.
  • No se han respetado garantías especiales exigibles en determinados casos.
  • El convenio colectivo aplicable exige requisitos adicionales y no se han cumplido.

Un ejemplo frecuente es el despido por bajo rendimiento. Si la empresa no aporta datos objetivos, comparativas, advertencias previas, objetivos claros o documentación suficiente, puede discutirse que no existe una disminución voluntaria y relevante del rendimiento.

Cuándo puede declararse improcedente un despido objetivo

El despido objetivo no se basa en una culpa grave del trabajador, sino en causas legales como motivos económicos, técnicos, organizativos o productivos, ineptitud sobrevenida, falta de adaptación a cambios técnicos u otras circunstancias previstas por la normativa laboral.

En estos casos, la empresa debe cumplir requisitos concretos. Debe entregar una carta suficientemente explicativa, poner a disposición del trabajador la indemnización legal cuando corresponda y respetar el preaviso o compensarlo económicamente si no se concede.

Un despido objetivo puede ser declarado improcedente cuando:

  • La causa económica, técnica, organizativa o productiva no está bien explicada.
  • La empresa no acredita la situación que invoca.
  • La carta utiliza fórmulas vagas o genéricas.
  • No se justifica por qué se extingue precisamente ese puesto de trabajo.
  • No se pone a disposición la indemnización cuando era obligatorio hacerlo.
  • Existen defectos relevantes en el procedimiento.
  • La causa real parece ser otra distinta de la indicada en la carta.

Por ejemplo, puede discutirse un despido objetivo si la empresa alega una bajada de actividad, pero al mismo tiempo contrata a otra persona para funciones similares, mantiene horas extraordinarias o no acredita realmente la necesidad de amortizar el puesto.

La carta de despido es una pieza fundamental

En muchos procedimientos, la carta de despido es el documento más importante. No es un simple trámite. La carta delimita los motivos que la empresa podrá defender posteriormente y condiciona la capacidad de defensa del trabajador.

Una carta de despido debe permitir entender con claridad qué se imputa al trabajador, desde cuándo produce efectos la extinción y cuál es la causa concreta utilizada por la empresa.

Una carta correctamente redactada debería incluir:

  • La fecha de efectos del despido.
  • Los hechos concretos que se atribuyen al trabajador o la causa objetiva invocada.
  • Las fechas, periodos o circunstancias relevantes.
  • La conexión entre esos hechos y la decisión de despedir.
  • En su caso, la explicación suficiente de las causas económicas, técnicas, organizativas o productivas.
  • La documentación económica o justificativa cuando resulte necesaria.

Si la carta se limita a utilizar expresiones como “bajo rendimiento”, “pérdida de confianza”, “causas organizativas” o “incumplimiento de obligaciones laborales”, sin explicar hechos concretos, puede existir una base relevante para reclamar la improcedencia.

Consecuencias del despido improcedente

Cuando un despido se declara improcedente, la consecuencia general es que la empresa debe optar entre dos posibilidades:

  • Readmitir al trabajador, reincorporándolo a su puesto de trabajo en las condiciones anteriores al despido.
  • Pagar la indemnización por despido improcedente, extinguiéndose definitivamente la relación laboral.

Si la empresa opta por la readmisión, debe reincorporar al trabajador y abonar los salarios dejados de percibir en los términos legalmente previstos. Si opta por la indemnización, la relación laboral queda extinguida con efectos desde la fecha del cese.

Existe una regla especial cuando el trabajador es representante legal de los trabajadores o delegado sindical. En esos casos, la opción entre readmisión o indemnización corresponde al trabajador, no a la empresa.

Por eso, no basta con calcular una cantidad. También hay que valorar la situación personal del trabajador, el tipo de relación laboral, la posible existencia de protección especial y la conveniencia de reclamar improcedencia, nulidad o cantidades adicionales.

Reclamación por abogado en Barcelona de indemnización por despido improcedente

La indemnización general por despido improcedente es de 33 días de salario por año trabajado, con prorrateo por meses de los periodos inferiores al año y con el límite legal correspondiente.

Ahora bien, si la relación laboral comenzó antes del 12 de febrero de 2012, puede aplicarse un cálculo mixto:

  • Por el tiempo trabajado antes del 12 de febrero de 2012, se calcula a razón de 45 días por año.
  • Por el tiempo trabajado desde el 12 de febrero de 2012 en adelante, se calcula a razón de 33 días por año.

Este cálculo puede ser especialmente importante en trabajadores con mucha antigüedad, porque una diferencia en la fecha de inicio, en el salario regulador o en la inclusión de determinados conceptos puede modificar de forma relevante la cantidad final.

En Barna Legal revisamos el cálculo completo para comprobar si la indemnización ofrecida por la empresa coincide con lo que realmente puede corresponder al trabajador.

Cómo calcula Barna Legal Abogados tu indemnización por despido improcedente en Barcelona

Para calcular correctamente la indemnización hay que analizar tres elementos principales:

Antigüedad

Debe calcularse desde la fecha real de inicio de la relación laboral hasta la fecha de efectos del despido. Pueden existir discusiones si hubo contratos temporales encadenados, subrogaciones, sucesión de empresa, cesión ilegal o una etapa previa como falso autónomo.

Salario regulador

Normalmente se toma como referencia el salario bruto anual, incluyendo pagas extraordinarias y conceptos salariales habituales. Pueden existir diferencias si hay comisiones, bonus, salario variable, retribución en especie, pluses o conceptos mal calificados.

Días indemnizatorios

Con carácter general, se aplican 33 días por año trabajado. Si la relación laboral es anterior al 12 de febrero de 2012, puede existir un tramo calculado a 45 días por año y otro a 33 días por año.

Ejemplo orientativo:

  • Salario bruto anual: 30.000 €.
  • Salario diario aproximado: 30.000 € / 365 días = 82,19 €.
  • Antigüedad: 5 años.
  • Días de indemnización: 33 días x 5 años = 165 días.
  • Indemnización aproximada: 165 x 82,19 € = 13.561,35 €.

Este ejemplo es meramente orientativo. En un caso real hay que revisar fechas exactas, salario variable, pagas extraordinarias, límites legales, antigüedad reconocida y posibles cantidades pendientes.

Diferencia entre indemnización y finiquito y como te puede ayudar tu abogado experto en despidos improcedentes en Barcelona

Una confusión muy habitual es pensar que indemnización y finiquito son lo mismo. No lo son.

La indemnización compensa la extinción del contrato cuando el despido es declarado o reconocido como improcedente.

El finiquito liquida cantidades ya generadas por el trabajador durante la relación laboral. Puede incluir:

  • Salario pendiente del mes en curso.
  • Vacaciones generadas y no disfrutadas.
  • Parte proporcional de pagas extraordinarias.
  • Horas extraordinarias pendientes.
  • Comisiones.
  • Bonus o incentivos devengados.
  • Pluses no abonados.
  • Cualquier otra cantidad pendiente de pago.

Un trabajador puede tener derecho a finiquito aunque el despido sea procedente. Y, si el despido es improcedente, además del finiquito puede existir derecho a indemnización.

Por ese motivo, al revisar un despido improcedente, no debe comprobarse únicamente la indemnización. También hay que revisar si el finiquito está correctamente calculado.

Plazo para reclamar un despido improcedente con Barna Legal Abogados

El plazo para impugnar un despido es de 20 días hábiles desde el día siguiente a la fecha de efectos del despido. No cuentan sábados, domingos ni festivos. Es un plazo de caducidad, por lo que dejarlo pasar puede impedir reclamar la improcedencia.

Antes de presentar demanda, con carácter general, debe presentarse la correspondiente papeleta de conciliación ante el organismo competente. La presentación de la conciliación suspende el plazo, que se reanuda según las reglas legalmente aplicables.

En la práctica, no conviene apurar el plazo. Es importante preparar bien la reclamación desde el inicio, porque la forma en que se plantee la papeleta puede influir después en la demanda judicial.

Si has recibido una carta de despido, es recomendable contactar cuanto antes con un Abogado despido improcedente Barcelona para revisar documentación, calcular plazos y evitar errores que puedan perjudicar la reclamación.

Qué ocurre en el acto de conciliación

El acto de conciliación es una fase previa al juicio. Su finalidad es intentar que trabajador y empresa alcancen un acuerdo antes de acudir al Juzgado de lo Social.

En el acto de conciliación pueden darse diferentes escenarios:

  • La empresa reconoce la improcedencia y ofrece una indemnización.
  • Las partes alcanzan un acuerdo por una cantidad negociada.
  • La empresa comparece, pero no acepta la reclamación.
  • La empresa no comparece.
  • El trabajador mantiene la reclamación y queda abierta la vía judicial.

Muchos asuntos se resuelven en conciliación, especialmente cuando la empresa prefiere cerrar el conflicto sin juicio y el trabajador puede obtener una compensación correcta en un plazo más breve.

No obstante, para valorar si un acuerdo es conveniente hay que conocer antes la indemnización real, las cantidades pendientes, los riesgos del procedimiento y las posibilidades de que el despido sea declarado improcedente o nulo.

Qué pasa si no hay acuerdo con la empresa

Si no hay acuerdo en conciliación, se puede presentar demanda ante el Juzgado de lo Social. En el procedimiento judicial, la empresa deberá defender la causa indicada en la carta de despido y aportar la prueba correspondiente.

El trabajador, por su parte, podrá impugnar la carta, discutir los hechos, cuestionar la proporcionalidad de la medida, denunciar defectos formales y reclamar las cantidades que procedan.

La sentencia podrá declarar el despido:

  • Procedente, si la empresa acredita la causa y cumple los requisitos legales.
  • Improcedente, si no se acredita la causa o existen defectos relevantes.
  • Nulo, si se vulneran derechos fundamentales o concurre una situación especialmente protegida.

Si se declara improcedente, la empresa deberá optar entre readmisión o indemnización, salvo en los casos en que la opción corresponda al trabajador por su condición representativa.

¿Puede reclamarse una indemnización adicional con mi abogado experto en despidos improcedentes?

En los últimos años se ha discutido mucho si, además de la indemnización legal por despido improcedente, puede reclamarse una cantidad adicional en determinados supuestos.

En un despido improcedente ordinario, la reclamación principal será la indemnización tasada legalmente. No obstante, cuando además existan vulneración de derechos fundamentales, discriminación, represalias, daños diferenciados o incumplimientos específicos, puede tener sentido estudiar otras acciones, especialmente si el caso no debe plantearse únicamente como improcedencia.

Por eso, es importante analizar bien el contexto. Un asunto que inicialmente parece un despido improcedente puede esconder una posible nulidad, una vulneración de derechos fundamentales o una reclamación económica adicional.

Ejemplos habituales de despido improcedente en los que te puede ayudar Barna Legal Abogados.

Existen muchos supuestos en los que puede discutirse la improcedencia del despido. Algunos ejemplos frecuentes son:

  • Despido disciplinario por bajo rendimiento sin datos objetivos.
  • Despido por pérdida de confianza sin hechos concretos.
  • Despido por faltas de asistencia mal computadas.
  • Despido por supuestas ofensas sin prueba suficiente.
  • Despido por transgresión de la buena fe basado únicamente en sospechas.
  • Despido objetivo económico con carta genérica.
  • Despido objetivo organizativo sin justificar por qué se elimina ese puesto.
  • Despido comunicado verbalmente.
  • Carta de despido sin hechos concretos.
  • Extinción de contrato temporal cuando existía fraude en la contratación.
  • Despido de un falso autónomo después de reclamar derechos laborales.
  • Despido objetivo con indemnización mal calculada o no puesta a disposición correctamente.
  • Despido disciplinario desproporcionado respecto a la conducta real del trabajador.

Cada caso debe estudiarse de forma individual. La misma carta puede tener consecuencias distintas según el convenio, la antigüedad, las pruebas disponibles y la situación personal del trabajador.

Qué documentación tiene que revisar tu abogado de Barcelona experto en despidos improcedentes

Para valorar si un despido puede ser improcedente, no basta con mirar la carta de despido. Es recomendable revisar toda la documentación laboral relevante.

Entre los documentos más importantes se encuentran:

  • Carta de despido.
  • Contrato de trabajo.
  • Nóminas de los últimos meses.
  • Vida laboral.
  • Finiquito.
  • Justificantes de pago de indemnización o finiquito.
  • Convenio colectivo aplicable.
  • Comunicaciones con la empresa.
  • Correos electrónicos, mensajes, cuadrantes o partes de trabajo.
  • Documentación sobre comisiones, bonus, objetivos o salario variable.
  • Pruebas de horas extraordinarias o cantidades pendientes.
  • Documentación médica o familiar si existe una situación especialmente protegida.
  • Reclamaciones previas realizadas a la empresa.
  • Información sobre posibles subrogaciones, cambios de empresa o sucesión empresarial.

En ocasiones, al revisar la documentación aparece una reclamación más amplia que la simple indemnización: salarios pendientes, diferencias de convenio, fraude en la contratación, falso autónomo, vulneración de derechos fundamentales o posible nulidad.

Despido improcedente y prestación por desempleo

El hecho de reclamar contra el despido no impide, con carácter general, solicitar la prestación por desempleo si se cumplen los requisitos de cotización y situación legal de desempleo.

Si posteriormente se alcanza un acuerdo indemnizatorio o se declara la improcedencia, la situación se regulariza conforme corresponda. Si se produce readmisión, pueden existir efectos sobre los salarios dejados de percibir y sobre las prestaciones cobradas.

Por eso, cuando se analiza un despido, también conviene valorar los efectos prácticos: cobro de indemnización, finiquito, paro, posible readmisión y tiempos del procedimiento.

Firmar el finiquito: qué precauciones tomar

Firmar el finiquito no siempre impide reclamar, pero puede complicar el caso si se firma como plena conformidad y sin reserva de derechos.

Si el trabajador no está seguro de las cantidades o no ha podido revisar la documentación, suele ser recomendable firmar, si se firma, haciendo constar expresiones como:

  • “Recibido, no conforme”.
  • “Pendiente de revisión”.
  • “No conforme con el despido ni con las cantidades”.
  • “Firmo solo a efectos de recepción”.

También es importante comprobar si la empresa entrega realmente las cantidades indicadas en el documento y si el pago se realiza mediante transferencia, cheque o cualquier otro medio acreditable.

Antes de firmar como conforme, conviene revisar la indemnización, el finiquito, la fecha de efectos y la causa indicada en la carta de despido.

Cómo trabaja Barna Legal Abogados en casos de despido improcedente

En Barna Legal Abogados seguimos una metodología clara para valorar y reclamar despidos improcedentes:

  1. Revisión inicial de la carta de despido para detectar defectos formales, falta de concreción o causas discutibles.
  2. Análisis de contrato, nóminas y antigüedad para calcular correctamente salario regulador y tiempo de prestación de servicios.
  3. Revisión del finiquito para comprobar si existen vacaciones, pagas, salarios, comisiones, bonus u otros conceptos pendientes.
  4. Cálculo de la indemnización para saber si la cantidad ofrecida por la empresa es correcta.
  5. Valoración de improcedencia o nulidad según las circunstancias personales y laborales del trabajador.
  6. Preparación de la papeleta de conciliación dentro del plazo legal.
  7. Negociación con la empresa para intentar alcanzar un acuerdo favorable.
  8. Presentación de demanda judicial si no se obtiene una solución adecuada.
  9. Seguimiento del procedimiento hasta acuerdo, sentencia o cobro de las cantidades reconocidas.

Nuestro objetivo es que el trabajador conozca sus derechos, no acepte una cantidad inferior a la que le corresponde y pueda tomar decisiones con información clara.

Por qué contactar con un Abogado experto en despido improcedente en Barcelona

Un despido puede parecer sencillo, pero pequeños detalles pueden cambiar por completo el resultado: una carta mal redactada, una causa no probada, una antigüedad incorrecta, un salario regulador inferior al real o un finiquito incompleto.

Contactar con un Abogado despido improcedente Barcelona permite revisar el caso con rapidez, calcular el plazo de reclamación y preparar una estrategia adecuada desde el primer momento.

En Barna Legal Abogados podemos ayudarte a:

  • Revisar si el despido puede ser improcedente.
  • Calcular la indemnización correcta.
  • Comprobar si el finiquito está bien calculado.
  • Preparar la papeleta de conciliación.
  • Negociar con la empresa.
  • Presentar demanda judicial si no hay acuerdo.
  • Reclamar cantidades pendientes vinculadas a la relación laboral.
  • Valorar si, además de improcedencia, puede existir nulidad.

Preguntas frecuentes sobre despido improcedente

¿Qué significa que un despido sea improcedente?

Significa que la empresa no ha demostrado correctamente la causa del despido o que no ha cumplido los requisitos formales necesarios. La consecuencia habitual es la opción entre readmisión o indemnización.

¿La empresa puede reconocer la improcedencia desde el principio?

Sí. En algunos casos la empresa reconoce la improcedencia en conciliación o durante el procedimiento. Aun así, conviene revisar que la indemnización y el finiquito estén bien calculados.

¿Qué plazo tengo para reclamar?

El plazo general es de 20 días hábiles desde el día siguiente a la fecha de efectos del despido. Es un plazo muy breve, por lo que conviene actuar rápido.

¿Qué ocurre si el despido fue verbal?

Un despido verbal puede ser impugnable. En estos casos es importante reunir pruebas de la comunicación empresarial, mensajes, testigos o cualquier elemento que acredite que la empresa dio por terminada la relación laboral.

¿Puedo reclamar si firmé el finiquito?

Sí, en muchos casos puede reclamarse igualmente. Todo dependerá de cómo se firmó, qué dice el documento, si hubo reserva de derechos y si las cantidades abonadas son correctas.

¿La indemnización y el finiquito son lo mismo?

No. La indemnización compensa la extinción improcedente del contrato. El finiquito liquida cantidades ya generadas, como salario pendiente, vacaciones, pagas extras, comisiones o bonus.

¿Quién elige entre readmisión o indemnización?

Con carácter general, la empresa. Sin embargo, si el trabajador es representante legal de los trabajadores o delegado sindical, la opción corresponde al trabajador.

¿Puedo reclamar salarios pendientes junto con el despido?

Sí. En muchos casos pueden reclamarse junto con el despido cantidades pendientes como nóminas, horas extraordinarias, vacaciones, pagas, comisiones, bonus o diferencias salariales.

¿Puede ser nulo un despido que parecía improcedente?

Sí. Al revisar el caso puede aparecer una posible vulneración de derechos fundamentales, discriminación, represalia o situación especialmente protegida. En ese supuesto puede estudiarse la nulidad, no solo la improcedencia.

¿Qué debo hacer si me acaban de despedir?

Guarda la carta, el finiquito, las nóminas, el contrato y cualquier comunicación con la empresa. No firmes como conforme si no estás seguro y consulta cuanto antes para no dejar pasar el plazo.

Contacta con Barna Legal Abogados

Si has recibido una carta de despido, te han comunicado la extinción verbalmente o tienes dudas sobre la indemnización ofrecida, contacta con Barna Legal Abogados. Revisaremos tu caso, calcularemos las cantidades y te explicaremos las opciones para reclamar.

Actuar rápido es fundamental. El plazo para impugnar el despido es breve y una revisión jurídica temprana puede marcar la diferencia.

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Idea clave sobre el despido improcedente

El despido improcedente es, en esencia, el despido que no se sostiene jurídicamente. Puede fallar porque la empresa no prueba la causa, porque la carta está mal redactada, porque la sanción es desproporcionada, porque la indemnización se ha calculado mal o porque no se han respetado los requisitos exigidos.

La defensa debe centrarse en cuatro puntos: carta de despido, prueba de la empresa, cálculo económico y plazo de reclamación. Ahí es donde normalmente se decide si el trabajador puede reclamar con opciones reales.

En Barna Legal Abogados estudiamos cada caso de forma individual para valorar si procede reclamar la improcedencia, revisar la indemnización y defender los derechos del trabajador.